Todos somos cíborgs

Todos somos cíborgs

Me gustaría decirles a todos ustedes que son unos cíborgs, pero no del tipo que imaginan. No son robocop ni terminator sino que son cíborgs cada vez que miras un monitor o usas algún dispositivo móvil”. Con estas palabras Amber Case, investigadora de antropología cíborg, comenzaba una charla en la organización Ted en la que trataba de aportar luz sobre el concepto.
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Con gran emoción explicaba que su trabajo se centra en el estudio de la interacción entre los humanos y la tecnología y cómo ésta afecta a la cultura. A esta investigadora la definición tradicional de la RAE de cíborg, “ser formado por materia viva y dispositivos electrónicos”, no le sirve ya que considera que “la tecnología puede ser una extensión física o mental y no necesita estar implantada en la persona”.

Sus palabras y su planteamiento cobran más interés en estos días, momento en el que grandes compañías como Apple, con su iWatch, o Google, con sus Google Glass, se preparan para lanzar al mercado productos destinados a estar casi integrados en nuestros cuerpos.

El smartphone, nuestro minicerebro externo

Esta investigadora considera que buena parte de los aparatos que rodean nuestra vida diaria ya forman parte de nuestro organismo, aunque no estén integrados en el cuerpo humano, porque actúan como una extensión mental de nuestra persona.

En el caso de un smartphone o de un ordenador, ambos actúan como aparatos que están insertados en nuestro cerebro, al menos a nivel mental, y que funcionan como un elemento más del mismo ayudando al ser humano a hacer cálculos o almacenar información, por ejemplo.

Otro ejemplo de tecnología integrada con nuestro yo mental sería Google. La información que uno puede encontrar a través del buscador hace que la gente comience a dejar de recordar datos, fechas o informaciones porque saben que están en su memoria externa: el gran buscador.

Amber Case considera que todos tenemos un segundo yo, el virtual, al que “tienes que mantener”. Esta antropóloga explica que todo ser humano tiene que “presentarse a sí mismo en la vida digital y mantener su segundo yo”, ya sea en Facebook, Twitter u otras redes sociales.

Google Glass

Tenemos muchísima información sobre las gafas de Google, pero todavía seguimos teniendo dudas. ¿Cómo es posible? Pues porque al ser una tecnología tan innovadora, la parte más prehistórica de nuestro ser sigue sin entender su funcionamiento o utilidad. Por eso Google ha lanzado este vídeo, para que veamos en “primera persona” cómo funciona Google Glass.

 

Tendremos que tener en cuenta estos avances como parte de la tecnología disfrazada de bienestar para nuestras vidas con la tendencia más que descarada por el control del individuo.

Cortesía de gadgetos y androidpit